La investigación convencional ha encontrado que las vacunas y sus ingredientes pueden contribuir a diversas afecciones médicas en niños con diagnóstico de autismo, incluyendo daño gastrointestinal, alteraciones inmunológicas, inflamación cerebral, toxicidad por metales, disfunción neurológica y trastornos metabólicos, entre otros.
Revisa la publicación original con la fantástica recopilación de estos 220 estudios (en inglés) que demuestran una relación entre las vacunas y el autismo: